domingo, 20 de noviembre de 2016

10 Decisiones importantes que los hijos tienen que tomar

1.Abandonar los estudios. Sobre el tema de seguir estudiando o dejar de hacerlo, para ponerse a trabajar, deben hacerse y analizar los siguientes planteamientos financieros, para que tomen la decisión que consideren oportuna, a no ser que haya algún impedimento económico familiar o social.

1.Cuanto vale financieramente un joven, que es lo mismo que cuanto va a ganar en Dólares, durante la vida profesional, estimada en 40 años de trabajo. (Desde los 25 a los 65 aproximadamente), si solamente tiene unos estudios básicos de escuela, comparándolo con otro joven que termina una carrera profesional universitaria. Esta respuesta tiene unascifras económicas, que los jóvenes entienden a la primera. Multiplicando el sueldo anual de un empleo sencillo, durante 40 años de trabajo, comparándolo con el sueldo de un empleo universitario, también durante 40 años. La diferencia es de más de un millón de dólaresactuales, sin indexarlo por la inflación.

2.Ese millón de dólares dividido, por el número de horas que tienen que emplear, para estudiar una carrera universitaria, con préstamos o becas, le sale el beneficio por hora a mejor precio, que lo que gana el profesional mejor pagado hoy en día.

3.Si los hijos tienen el privilegio de poder estudiar una carrera universitaria, para obtener esos futuros ingresos, no tienen derecho a tomar unadecisión equivocada y abandonar los estudios, cuando hay tantos jóvenes en el mundo, carentes de esta oportunidad de estudiar. Aunque nada más fuera egoístamente, tendrían que pedir un préstamo para poder mantener y cursar los estudios necesarios, para ganar esas diferencias de sueldos. La decisión de abandonar los estudios, es una de las peores que un joven puede tomar.

4.A ese desprecio por la prosperidad, algún día, la sociedad civil le pasará la cuenta, por no haber estudiado, habiéndolo podido hacer. La decisión de abandonar los estudios o no continuarlos, es una de las peores decisiones que un joven puede tomar. Es una mala decisión para toda la vida.

5.La decisión de abandonar los estudios, pudiendo realizarlos, suele suponer que también condena a su siguiente generación familiar, a estar en un nivel social más bajo, del que pudieran haber alcanzado.

6.Recuperar ese nive, les supondrá un esfuerzo extraordinario.

2.Amigos. Tomar la decisión de escoger bien a los amigos, es de las más importantes de los jóvenes. Los amigos les pueden llevar al triunfo o al fracaso social, económico, religioso y académico. Además de la familia, los amigos es uno de los activos más importantes, que suelen tener los hijos. La decisión de estar con ellos y fomentarlos, es muy delicada y deben consultarla con los padres, maestros y sacerdotes, para que les aconsejen en las ventajas e inconvenientes de cada una de las situaciones, pues la mayoría de las veces, el futuro de los hijos va a depender en parte de los amigos que tenga. Estadísticamente esta demostrado, que en las escuelas y sociedades, se hacen grupos de amigos, que tienen las mismas inquietudes. Así se juntan como grupo, todos los que van mal en los estudios, los que van bien en ellos, los que suelen delinquir, los que alternan con personas con más libertades sociales y morales, los que tienen adicciones prohibidas, etc. Muchas veces la decisión de pertenecer a un grupo de amigos, es irreversible. En las bandas criminales se puede entrar, pero no se puede salir, su permanencia es para siempre. Algunos jóvenes tienen un sentido muy particular, de lo que es la permanencia en las bandas, a las que consideran como su primera o segunda familia, si la primera fuera la proveedora de medios para vivir.

3.Amor. Aunque siempre parezca que esa persona querida, va a ser la persona adecuada, para vivir juntos toda la vida, la decisión de comprometerse tiene que estar muy bien pensada, ya que no se puede engañar y mucho menos, mantener engañado a nadie, no es un juego de chiquillos, es una cosa muy seria. No se puede jugar con los sentimientos de otras personas, ni crear falsas ilusiones, aunque es imposible obtener un certificado de garantía, a futuro, de cada decisión amorosa que tomen. La amistad es una cosa y engañar en el amor es otra. Si no se tiene mucha conciencia, de lo que se está haciendo, la decisión de empezar unas relaciones, para explorar las posibilidades de una mutua convivencia, puede producir daños irreparables.Cuando tiene que decidir el corazón, es mejor que decida la cabeza. Las decisiones en el amor, no se deben hacer en función de que otros aprueben la nueva pareja, al presentársela, deben hacerse sopesando, si me conviene, si me gusta tanto, cuales son los riesgos, que pierdo y que gano, que dejo y que adquiero. Cuando se ama de verdad, se comprende que se estaba en el lugar correcto, a la hora correcta y en el momento exacto. Hay personas que se enamoran, que coinciden con tus gustos, pero no con los deseos.

Elegimos por lo que vemos, y luego queremos que sea como lo deseamos. Escogemos lo aparente y dejamos lo importante, esperando que el otro, lo incorpore

4.Dinero. Administrar bien los ingresos que tenga, aunque sean muy pequeños y así ejercitarse a ahorrar periódicamente, una cantidad que tenga por objetivo alguna buena idea. Fomentando las virtudes del ahorro y de la buena administración, se crea el hábito para acostumbrarse a tomar buenas decisiones económicas y financieras, cuando tengan necesidad de tomarlas. La decisión de derrochar los ingresos, es una mala práctica, que suele conllevar un desprecio a lo que cuesta ganar el dinero y a una falta de rigor, a la hora de gastarlo. Desde muy jóvenes, tienen que empezar a acostumbrarse a tomar la decisión de ahorrar, utilizando la hucha, que no debiera faltar a ningún hijo.

5.Estudiar. Tomar la decisión, de esforzarse en hacerlos bien y terminar todos los que puedan, pues los resultados y diplomas serán su patrimonio para el futuro. Tener un plan y medios de control, para saber en cada momento, cuales son las desviaciones sobre los objetivos propuestos en los estudios, intentando cada vez hacerlo mejor, no dudando en insistir en las cosas que se haya fallado. No deben olvidarse los hijos que cuando vayan a solicitar un trabajo les van a preguntar, que es lo que hicieron en su tiempo libre, por lo que deben prepararse de antemano, para la respuesta real a esa pregunta.

6.Estudiar o trabajar. La decisión de estudiar fuerte, organizados y con buen aprovechamiento, es una decisión no negociable con uno mismo. Los jóvenes tienen que aprovechar el privilegio de poder estudiar y darse cuenta del mucho dinero que sus padres, la mayoría de las veces con gran sacrificio, o la sociedad a través del gobierno, está pagando para darles la oportunidad de estudiar. No vale tomar los estudios como una desagradable obligación. Tienen que darse cuenta, que no todo el mundo puede estudiar y que los que lo consiguen hacer, lo hacen a costa de los demás.

Cuando empiezan las carreras universitarias y los alumnos las tienen que pagar, porque sus padres no han podido o no han querido pagarlas, entonces se dan cuenta del beneficio que obtienen, por la inversión en tiempo y dinero que hacen.

7.Primeras adicciones. Cuando surge la posibilidad de probar las sustancias prohibidas, sean alcohol, tabaco, drogas o sexo, etc., la decisión de aceptarlas la primera vez, o rechazarlas, es crucial. Se debe saber que de esas adicciones ya no se puede salir, es muy fácil quedarse enganchado, para toda la vida.

8.Profesión. Los hijos al tomar la decisión, de escoger los estudios para su futura carrera profesional, deben consultar con sus padres y con los profesionales, a poder ser con especialistas en esta actividad, que les ayudarán a valorar sus capacidades, posibilidades, oportunidades y desarrollos profesionales futuros. No solamente deben tomar la decisión de estudiar lo que les gusta, sino de para lo que sirven, para lo que pueden económicamente, físicamente, intelectualmente, etc. Deben asesorarse muy bien, para cerciorarse si tendrá un buen desarrollo en el futuro, es decir, que no se este terminando esa profesión, incluso sopesando las mayores oportunidades que pudiera tener para prosperar, en función de las actividades familiares, que se acople a las preferencias o capacidades de realizarla en equipo o de una forma autónoma, etc. Deben evitar que la decisión sea tomada por un impulso, motivado por los amigos de la escuela, la familia o la sociedad. Tiene que ser muy pensada y analizada, con profesionales experimentados.

9.Religión. Escuchar con mucha atención, las enseñanzas y recomendaciones religiosas que les hagan sus padres, sacerdotes y maestros, poniendo mucho énfasis en el conocimiento y práctica de las virtudes y valores humanos. Realizar las prácticas religiosas recomendadas, dentro y fuera de la familia, como son la oración familiar antes de comer y antes de acostarse, la lectura religiosa, privada y colectiva, etc. Practicar los Sacramentos y sobre todo mantener una dirección espiritual con un sacerdote, pastor, rabino, imán, etc. Ser voluntario de alguna actividad en su Iglesia, procurando conseguir con el ejemplo atraer a otros amigos, para que también participen en esas actividades.

10. Varios conceptos de decisiones. En los horarios, relacionándolos con la puntualidad, por respeto a quienes nos esperan. En las lecturas, en función de la calidad, disfrute, moralidad, tiempo a dedicar, etc. En la práctica de deportes o ejercicios, relacionándolos con la disciplina, la mejora del cuerpo, de la mente y de la sociabilidad. En el estado del cuerpo, vigilando la salud a través de la alimentación, obesidad, consultas médicas, tratamientos, etc. En el manejo del dinero, administrándolo, no derrochándolo, ahorrando para cuando haga falta usarlo, etc. En elegir bien las aficiones y la formación en las virtudes y valores humanos.
12 cosas que los padres deben enseñar sobre la toma de decisiones: En el artículo 10 Objetivos que los padres deben tener para el 2008 comentaba las decisiones que tienen que tomar los padres en relación al año que empezaba. Hoy escribiré sobre algunas de las principales cosas, que tienen que enseñar a los hijos a medida que van haciéndose mayores, así como las ayudas que deben darles.

1.Los padres deben enseñar a los hijos, a que pierdan el miedo a la toma de decisiones, aunque el miedo al cambio sea sano, cuando actúa como advertidor de riesgos innecesarios, pero nunca cuando impida tomar decisiones necesarias.

2.Los padres deben enseñar a los hijos, que para decidir, se necesita valor, conocimiento, audacia y decisión, pues lo que ellos no hagan, nadie se lo hará por ellos, ya que vencer obstáculos lleva implícito, la necesidad de tomar una o varias decisiones, para alcanzar los objetivos propuestos.

3.Los padres deben enseñar a sus hijos que si siguen haciendo, lo que están haciendo, seguirán consiguiendo, lo que ya están consiguiendo. Sin decisiones no hay cambio, sin cambio no hay mejora.

4.Los padres deben enseñar a los hijos, que tomar decisiones es un acto de libertad, que se va adquiriendo a medida que se va madurando, pues somos artífices de nuestro destino.

5.Los padres deben enseñar, permitir y fomentar que los hijos, desde temprana edad y mediante su supervisión, vayan tomando sus propias decisiones, para que crezcan aceptando los riesgos de sus equivocaciones y las ventajas de sus aciertos.

6.Los padres deben ayudar a que en los hijos, desaparezca el miedo a tomar decisiones, por los conceptos del temor al que dirán, que siempre termina en lo que no han dicho, temor al fracaso, temor a que le dejen solo, temor a que se enfaden sus amigos o familiares, temor a que no les guste a los demás, temor a que lo tomen a mal, etc.

7.Los padres deben enseñar a sus hijos, que cada uno somos los arquitectos de nuestras vidas y artífices de nuestro propio destino, pues con las decisiones, la capacidad se puede desarrollar, la voluntad se puede fortalecer, lainteligencia se puede agudizar y los conflictos se pueden resolver.

8.La firmeza en tomar decisiones, estará en función de las veces que lo intenten, con independencia de los buenos o malos resultados, pues no es disculpable poner pretextos inválidos, para hacer lo que verdaderamente tiene que hacerse.

9.La toma de decisiones puede resultar fácil, cuando se trata de escoger entre objetos materiales valorados, cuando se puede recurrir a las matemáticas, o para repartir en forma equitativa si se tienen bien claros los criterios de reparto

10.La falta de decisiones, acumula contra uno mismo conflictos, preocupaciones, dudas, ansiedades y angustias e impiden enfrentarse con la verdad, con las verdades de los otros, incluso con las que no se quieren ver, ni aceptar.

11.El miedo al resultado, puede paralizar la decisión de convertir un deseo en realidad. No obtener un objetivo al primer intento, no es un fracaso, el fracaso es cuando no se intenta de
nuevo.

12.El miedo a tomar decisiones, es una buena señal, cuando se entiende sumensaje. El miedo a las decisiones puede ser una respuesta biológica congénita, que nos protege como especie y permite nuestra supervivencia.
En la etapa de la adolescencia los jóvenes se enfrentan a diferentes situaciones que ponen a prueba su capacidad de decisión.
Ya sea decir no a las drogas, negarse a probar alcohol si se va a manejar, o estudiar para un examen antes que ir a una fiesta, se convierten en peldaños que forjan la personalidad del joven y lo preparan para una exitosa o penosa adultez.
Según la psicóloga Olga Susana Otero, "es necesario que los jóvenes visualicen la dimensión real de las decisiones que cada día toman sean grandes o no, pues en esa medida aprenderán a tomarlas adecuadamente y serán consecuentes con ellas".
En este sentido, desde los hábitos alimentarios que asume, hasta el rendimiento académico que tiene, serán decisiones con importancia, una a largo plazo con la salud y la otra con resultados inmediatos en el colegio o la universidad.
Según estadísticas, casi el 30% de los jóvenes ad portas de salir del colegio aún no saben cuál carrera estudiarán, situación que preocupa a más de un sector pues el futuro de las industrias depende de los nuevos profesionales.
No obstante, la indecisión de los jóvenes no sólo se manifiesta así. Cuando hay que cambiar de colegio muchos adolescentes evitan decidir; cuando se trata de un trabajo grupal muchos relegan las decisiones o cuando se habla de una decisión familiar muchos prefieren no participar.
El psiquiatra Camilo Umaña explica que, "la capacidad de tomar decisiones se forja con el apoyo de los padres hacia los hijos. Es muy importante que en los núcleos familiares se involucre a los niños en la toma de decisiones y se explique el porqué se toma de esa manera".
Este tipo de comportamiento familiar, agrega Umaña, hará que sea algo menos traumático y dispendioso el proceso de toma de decisiones y que se forje el "criterio de ir creciendo con responsabilidad ante la realidad".
Si los padres se muestran en desacuerdo mutuo se genera una sensación en el joven de que el mundo tiene una incertidumbre inmanejable, lo que genera personas dudosas y que rechazan la toma de decisiones.
"La mejor manera que estas personas usan para superar su incertidumbre es depender de otros para que tomen sus propias decisiones", concluyó Umaña.
También es de gran importancia el acompañamiento de los padres en el proceso de toma de decisiones.
La especialista Olga Susana Otero señala que existen varios factores que influyen en la capacidad de toma de decisiones de los jóvenes, "lo primero que se debe tener en cuenta es que todo se enseña con el ejemplo, que existen varias alternativas y que se necesita acompañamiento".

El apoyo y la autoestima
La capacidad de tomar decisiones parte de la autoestima que tenga el joven y del apoyo que recibe de sus padres.
No sólo basta con desear determinación, el núcleo familiar y un adecuado desarrollo en la etapa de la niñez son fundamentales.
La psicóloga Otero explica que "el diálogo, el acompañamiento y comunicar lo que se percibe de los jóvenes es decisivo".
Sin embargo, errar es de humanos, y aunque se tenga la mejor formación y disposición en la toma de decisiones, no se está exento de fallar.
El especialista Umaña sugiere que en estos casos lo que se debe hacer es "sentarse a analizar qué dejó de enseñanza el error, todas las consecuencias así sean malas dejan aprendizajes que ayudan a construir la personalidad y mejoran la fortaleza del carácter para no desfallecer ante las dificultades que trae la realidad todos los días".
No obstante, hay que tener en cuenta que por miedo al error no se puede dejar de tomar decisiones.
El miedo a errar es natural y se supera en la medida en que se tomen decisiones constantemente.
"Delegar las decisiones en un gran error, pues provoca parálisis en la evolución de la personalidad y dependencia de las personas que le rodean. Aquellos que no toman decisiones se convierten en víctimas de las circunstancias y de las personas que tomaron la determinación por ellos", concluyó Umaña.
Paso a paso...
Un proceso sencillo para tomar decisiones de forma lógica es:
1. Defina los objetivos: Decida el para qué de la decisión. ¿Dónde quiere estar? ¿A dónde quiero llegar?
2. Reúna información: Es muy importante que para que tome decisiones adecuadas observe, escuche, pregunte, comparta y busque distintos puntos de vista.
3. Determine las posibles alternativas: Enumere aquellas opciones que han aparecido después de evaluar la información
4. Considera ventajas e inconvenientes: Para cada una de las alternativas es necesario que haga una lista de pros y contras. En esta fase puede ayudarse a crear un sistema de puntos positivos y negativos para cada alternativa.
5. Seleccione la mejor alternativa: Si ha sido riguroso en los pasos anteriores, esta parte será muy rápida y sencilla. Si se producen empates entre diferentes alternativas, deberá reunir más información.
6. Implemente: Esta es la fase de actuar. Tendrá que crear un plan de acción, comunicar su decisión a las personas implicadas, planificar próximas acciones, plazos, secuencia en el tiempo, un sistema de seguimiento y de control.
Grandes decisiones de los jóvenes
- Amigos: Tomar la decisión de escoger bien a los amigos, es de las más importantes de los jóvenes. Los amigos les pueden llevar al triunfo o al fracaso social, económico, religioso y académico.
- Amor: Aunque siempre parezca que la persona querida va a ser la adecuada, la decisión de comprometerse tiene que estar muy bien pensada ya que no se puede engañar y mucho menos mantener engañado a nadie. Ese no es un juego de niños, es una cosa muy seria.
- Dinero: Administrar bien los ingresos que tenga, aunque sean muy pequeños y el ahorro periódico que tenga algún objetivo es una de las grandes decisiones de los jóvenes.
- Estudiar: Tomar la decisión de estudiar y lograr buenos resultados será su patrimonio en el futuro. Tener un plan y medios de control para saber en cada momento cuáles son las desviaciones sobre los objetivos propuestos en los estudios, intentando cada vez hacerlo mejor, no dudando en insistir en las cosas que se haya fallado.
- Primeras adicciones: Cuando surge la posibilidad de probar sustancias psicoactivas, alcohol, la decisión de aceptarlas o rechazarlas es crucial. De muchas de esas adicciones es muy difícil salir.
- Ética: A lo largo de la vida se presentarán diferentes situaciones que serán muy tentadoras y que pondrán a prueba los principios éticos de las personas. Saber decir no y alejarse del riesgo es muy sabio.
 - Sexualidad: Asumir una vida sexual con responsabilidad, en la que prime el respeto por el otro y en la que exista protección es de vital importancia.  Una mala decisión puede cambiar por completo los planes que tenga.
Preguntas y respuestas
Mauricio Escobar
Psiquiatra de niños y adolescentes
¿Cómo enseñarles a los jóvenes a tomar las mejores decisiones? La toma de mejores decisiones se aprende mediante procesos de disciplina clara, definida y con amor en los hijos desde el mismo momento de la concepción.
¿Cómo enfrentarlos o ayudarlos en caso de que alguna de sus decisiones sea errada? Si ellos se equivocan cuando están pequeños y uno en el afán de que no sufra les evita la frustración o peor aún se convierte en el superhéroe infalible de los hijos, entonces lo que precisamente esta haciendo es entorpeciendo los procesos naturales del desarrollo para que ellos aprendan a tomar decisiones.
¿Qué tanto influye la autoestima que le es infundada desde el seno familiar al joven en su proceso de toma de decisiones? Muchísimo, es prácticamente la energía vital que los saca adelante en las diferentes crisis de la vida durante el proceso de desarrollo es decir de los 0 a los 20 años.
¿Que factores de la crianza influyen en el hecho de que un joven pueda tomar asertivamente sus decisiones?
1. Disciplina con amor y responsabilidad.
2. Vínculos seguros y sanos.
3.  Fomentar el sentimiento de estar satisfecho con uno mismo.
¿Cómo los padres deben enfrentar el hecho de que sus hijos van a empezar a tomar decisiones por si solos? Cuando un adolescente empieza a tomar decisiones relevantes, la actitud debe ser de confianza y observación tranquila, esa será la prueba final de lo que han enseñado a su hijo.
¿El miedo a tomar decisiones es natural? ¿Cómo manejarlo? Es natural en las diferentes etapas del desarrollo, pero una vez estructurada la emocionalidad y solidez de su autoestima el miedo desaparece y lo que se experimenta a futuro son percepciones de inquietud mental que aumentan o disminuyen con el conocimiento de la situación.
El manejo debe ser la buena preparación al evento nuevo o desconocido, herramientas que nos han enseñado previamente en casa.
¿Cuáles son las principales consecuencias de una persona que no toma sus propias decisiones? Riesgo al maltrato, frustración, exclusión y con el tiempo el riesgo de desarrollar un trastorno depresivo mayor es muy grande.
Estas son algunas de las pautas que los padres deben enseñar a sus hijos a la hora de tomar decisiones:
1. A que pierdan el miedo a tomar decisiones.
2. Para decidir se necesita valor, conocimiento y audacia, pues nadie va a tomar decisiones por ellos.
3. Si se sigue haciendo lo que se está haciendo, seguirá consiguiendo lo que ya tiene. Sin decisiones no hay cambio, sin cambio no hay mejora.
4. Tomar decisiones es un acto de libertad que se va adquiriendo a medida que se va madurando.
5. Los padres deben enseñar, permitir y fomentar que sus hijos desde temprana edad y mediante su supervisión vayan tomando sus propias decisiones, para que crezcan aceptando los riesgos de sus equivocaciones y las ventajas de sus aciertos.
6. Cada uno es arquitecto de su propio destino.
7. La firmeza en tomar decisiones estará en función de las veces que lo intente, con independencia de los buenos o malos resultados, pues no es disculpable poner pretextos inválidos para hacer lo que verdaderamente tiene que hacerse.
8. La falta de decisiones acumula conflictos, preocupaciones, dudas, ansiedades y angustias que impiden enfrentarse con la verdad.
9. El miedo al resultado puede paralizar la decisión de convertir un deseo en realidad. No obtener un objetivo al primer intento, no es un fracaso, el fracaso es cuando no se intenta de nuevo.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

FACTORES QUE INFLUYEN EN LA TOMA DE DECISIONES

Factores Principales
Hay muchos factores que influyen al tomar decisiones en la adolescencia, entre ellos encontramos factores cognitivos, psicológicos, sociales y culturales.

Cognitivos
Las influencias cognitivas tienen que ver con los procesos mentales y la capacidad cerebral. Hay una secuencia particular en el desarrollo normal del “hardware” que usamos al tomar decisiones. Hasta que el funcionamiento del hardware no se ha completado, puede haber una escasa o muy pobre valoración de riesgos, y, una sobrevaloración de nuestra habilidad para valorar la probabilidad de consecuencias negativas.
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El proceso de tomar decisiones en la adolescencia puede estar limitado a dos opciones (una decisión u otra), en lugar de un rango de opciones mayor donde haya más de dos variables. Esto puede tener que ver con su capacidad intelectual, y, otras veces, simplemente con la falta de experiencia.

Sociales y psicológicas
Para los adolescentes, los factores sociales y psicológicos juegan un papel enorme. Estos incluyen la influencia de sus familias, de sus pares, e incluso la influencia de su propio sentido de autoestima y valía personal.

Aquí, el cambio de
 dependencia a independencia es de una importancia significativa. Los pares comienzan a reemplazar a la familia como el principal agente socializador. Se considera que la formación de la identidad ocurre cuando el adolescente se suelta emocionalmente de su familia y transfiere esa unión a sus pares. Aquí, la toma de decisiones en adolescentes comienza alrededor del desarrollo de amistades íntimas y de la “socialización de la sexualidad”.
Hay varias razones por las cuales los pares son influyentes.
·         Pueden sancionar a los otros por falta de complicidad.
·         Tienen la habilidad de controlar los resultados que los demás esperan.
·         Y, frecuentemente, aquellos que son admirados tienen cierto poder debido a que los otros quieren ser como ellos.
Debido a que esta influencia puede ser muy fuerte, a menudo hablamos de presión de los pares.
A esto también se añade el hecho de que a los adolescentes les gusta estar con sus pares porque las actividades que proponen y realizan son divertidas y entretenidas. El tiempo con la familia puede ser aburrido y estar lleno de tareas y reglas. Si en el intento de separarse de su familia, buscando su independencia, el adolescente no está teniendo éxito, rápidamente puede buscar guía y apoyo entre sus pares.


Familia contra pares
El proceso de tomar decisiones en la adolescencia puede estar influenciado por ambos grupos. La elección de a qué grupo unirse puede estar determinada por el adolescente en base a cuál grupo es más competente en un área determinada. Son muy cuidadosos de no ser diferentes de los demás, y, de no estar separados de sus pares.
Resultado de imagen para toma de decisiones en los jovenesAlgunos estudios han demostrado que los adolescentes usan a sus iguales cuando ellos tienen que tomar decisiones sociales y decisiones a corto plazo en su día a día, y, usan a sus padres para tomar decisiones a largo plazo, y decisiones basadas en valores y en ética.
Cuando consideran las probabilidades de las consecuencias, frecuentemente están a favor de sus propias evidencias por encima de las de otros. Es importante considerar lo difícil que es para los adolescentes intentar interpretar el significado o la credibilidad de la información teniendo en cuenta su falta de habilidades para tomar decisiones.
¡Esto, frecuentemente, tiene como resultado un comportamiento que desespera a los adultos!
·         Pueden discutir, sólo por discutir, encontrando constantemente la culpa en los adultos.
·         Pueden parecer increíblemente egocéntricos.
·         Parece que llegan a las conclusiones de forma acelerada, se muestran demasiado dramáticos, y prueban los límites constantemente.

Cultura y sociedad

Los factores culturales y sociales pueden ser mucho menos obvios en el proceso de tomar decisiones en la adolescencia, pero no por ello menos influyentes. El grupo socioeconómico, la religión, el bagaje étnico y otras áreas culturales también tienen su importancia.

martes, 15 de noviembre de 2016

CONDUCTAS EN LA TOMA DE DESICIONES


CONDUCTAS EN LA TOMA DE DECISIONES

Resultado de imagen para toma de decisiones en los jovenesLa adolescencia es una etapa del desarrollo en la cual suelen aparecer un importante número de conductas de riesgo. Durante este periodo no es poco frecuente que los adolescentes se involucren en actos vandalismos, practiquen relaciones sexuales desprotegidas, se inicien en el consumo de drogas o sientan preferencia por actividades deportivas arriesgadas. Estas conductas se asocian a cambios que ocurren a nivel fisiológico y también psicológico (elevada actividad hormonal, maduración sexual, variabilidad en la dinámica intelectual, etc.), que impulsan al individuo hacia una constante búsqueda de situaciones que implican elevados niveles de riesgo. Tradicionalmente, para dar explicación a esta peculiar etapa psicológica se hace referencia a la perspectiva cognitiva propuesta por Piaget e Inhelder, que plantea que estos comportamientos se deben fundamentalmente a la inmadurez en las habilidades de razonamiento (Piaget e Inhelder, 1975). De acuerdo con estos autores, los adolescentes, a diferencia de los jóvenes y los adultos, presentan una mayor ineficiencia en sus estrategias de pensamiento y en las habilidades metacognitivas en general, lo cual les impide el análisis adecuado de las situaciones y, como consecuencia, entorpece la toma adaptativa de decisiones.
No obstante, recientemente se ha ofrecido una explicación alternativa a estas peculiaridades comportamentales de la adolescencia. De acuerdo con esta nueva teoría, las dificultades de los adolescentes para tomar decisiones adecuadas no radica exactamente en su inmadurez cognitiva, sino en el desequilibrio entre el procesamiento emocional y racional de las situaciones (Steinberg, 2009). Este nuevo enfoque, denominado “Modelo del Sistema Dual”, plantea que la inmadurez característica en las decisiones de los adolescentes se debe a la interacción entre dos sistemas neurales con distintos grados de desarrollo: un sistema esencialmente emocional, orientado hacia la búsqueda de recompensas (Sistema Socioemocional), y un sistema de naturaleza lógica y racional (Sistema de Control Cognitivo; Casey, Getz y Galvan, 2008; Steinberg, 2008).
Resultado de imagen para toma de decisiones en los jovenesDe acuerdo con este modelo, durante la adolescencia el Sistema de Control Cognitivo no ha alcanzado completamente su maduración, mientras que el Sistema Socioemocional sí. Por esta razón, en esta etapa aparecen conductas con elevados componentes de riesgo, debido a que los impulsos generados por las estructuras profundas del cerebro (especialmente el sistema límbico) no pueden ser adecuadamente inhibidos por las regiones de la corteza prefrontal. Esta situación no ocurre durante la niñez, pues los dos sistemas poseen niveles de desarrollo equivalentes, como también ocurre en la juventud y la adultez.
Esta peculiaridad se convierte en un desafío a la hora de regular el comportamiento en la adolescencia, debido a que la mayor parte de los impulsos emocionales no encuentran una “barrera” que pueda contener la intensidad emocional que motiva la conducta. Una fuente de evidencia que apoya esta teoría ha sido ofrecida a través de la evaluación de las funciones ejecutivas (procesos que permiten la implementación de estrategias adaptativas en situaciones novedosas y poco habituales). Tradicionalmente, las funciones ejecutivas se dividen en “frías” y “calientes”. Las funciones “frías” se usan en la solución de problemas abstractos, y en ocasiones descontextualizados, que requieren de la inhibición conductual, la planificación de acciones, el razonamiento abstracto, etc., mientras que las “calientes” actúan en situaciones donde las emociones juegan un papel fundamental (Chambers, Taylor y Potenza, 2003).
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En estos estudios se ha comprobado que, en el caso de las funciones ejecutivas “frías”, los adolescentes tienen rendimientos en las pruebas similares a los de un adulto, mientras que en las “calientes” muestran grandes dificultades. Estas dificultades se expresan particularmente en la búsqueda constante de recompensas inmediatas y la incapacidad de retrasar los beneficios a corto plazo con el fin de obtener mayores ganancias en el futuro. De esta forma, la inmadurez del Sistema de Control Cognitivo entorpece la adaptación adecuada frente a circunstancias que implican riesgos, lo cual provoca que se expresen sin limitaciones los impulsos provenientes del Sistema Socioemocional (Best, Miller y Jones, 2009).
Recientemente, se han aportado datos que sustentan esta conclusión y que ofrecen las primeras pruebas directas sobre la disociación entre los sistemas cognitivos y emocionales. Los estudios realizados por Peper, Koolschijn y Crone (2013) han encontrado un menor volumen de la corteza orbitofrontal (COF) en los adolescentes varones, que correlaciona directamente con una toma de decisiones más arriesgada, mientras que esta estructura es ligeramente mayor en las adolescentes, arribando a la conclusión de que esta disminución en el tamaño de la COF potencia la asociación entre los niveles de testosterona y los comportamientos arriesgados. Por otra parte, Peters y col. (2014) constataron que los circuitos frontoparietales muestran una mayor activación después de que los adolescentes se enfrentan a consecuencias negativas asociadas a sus decisiones, en comparación con la exposición a consecuencias positivas, peculiaridad que desaparece a medida que aumenta la edad.
En resumen, el Modelo del Sistema Dual defiende la existencia de una capacidad disminuida en la autorregulación de los adolescentes, no a causa de un menor nivel de raciocinio, sino como consecuencia de una escasa maduración de las regiones cerebrales responsables del control consciente del comportamiento. Este modelo tiene profundas implicaciones para la concepción tradicional de la autorregulación en la adolescencia y también para otros procesos de toma de decisiones. Sin duda, las investigaciones futuras desde esta perspectiva orientarán el diseño de estrategias educativas que potencien mejores niveles de regulación comportamental en tan compleja etapa psicológica.