CONDUCTAS EN LA TOMA DE DECISIONES
No obstante, recientemente se ha ofrecido una explicación alternativa a estas peculiaridades comportamentales de la adolescencia. De acuerdo con esta nueva teoría, las dificultades de los adolescentes para tomar decisiones adecuadas no radica exactamente en su inmadurez cognitiva, sino en el desequilibrio entre el procesamiento emocional y racional de las situaciones (Steinberg, 2009). Este nuevo enfoque, denominado “Modelo del Sistema Dual”, plantea que la inmadurez característica en las decisiones de los adolescentes se debe a la interacción entre dos sistemas neurales con distintos grados de desarrollo: un sistema esencialmente emocional, orientado hacia la búsqueda de recompensas (Sistema Socioemocional), y un sistema de naturaleza lógica y racional (Sistema de Control Cognitivo; Casey, Getz y Galvan, 2008; Steinberg, 2008).
Esta peculiaridad se convierte en un desafío a la hora de regular el comportamiento en la adolescencia, debido a que la mayor parte de los impulsos emocionales no encuentran una “barrera” que pueda contener la intensidad emocional que motiva la conducta. Una fuente de evidencia que apoya esta teoría ha sido ofrecida a través de la evaluación de las funciones ejecutivas (procesos que permiten la implementación de estrategias adaptativas en situaciones novedosas y poco habituales). Tradicionalmente, las funciones ejecutivas se dividen en “frías” y “calientes”. Las funciones “frías” se usan en la solución de problemas abstractos, y en ocasiones descontextualizados, que requieren de la inhibición conductual, la planificación de acciones, el razonamiento abstracto, etc., mientras que las “calientes” actúan en situaciones donde las emociones juegan un papel fundamental (Chambers, Taylor y Potenza, 2003).
En estos estudios se ha comprobado que, en el caso de las funciones ejecutivas “frías”, los adolescentes tienen rendimientos en las pruebas similares a los de un adulto, mientras que en las “calientes” muestran grandes dificultades. Estas dificultades se expresan particularmente en la búsqueda constante de recompensas inmediatas y la incapacidad de retrasar los beneficios a corto plazo con el fin de obtener mayores ganancias en el futuro. De esta forma, la inmadurez del Sistema de Control Cognitivo entorpece la adaptación adecuada frente a circunstancias que implican riesgos, lo cual provoca que se expresen sin limitaciones los impulsos provenientes del Sistema Socioemocional (Best, Miller y Jones, 2009).
Recientemente, se han aportado datos que sustentan esta conclusión y que ofrecen las primeras pruebas directas sobre la disociación entre los sistemas cognitivos y emocionales. Los estudios realizados por Peper, Koolschijn y Crone (2013) han encontrado un menor volumen de la corteza orbitofrontal (COF) en los adolescentes varones, que correlaciona directamente con una toma de decisiones más arriesgada, mientras que esta estructura es ligeramente mayor en las adolescentes, arribando a la conclusión de que esta disminución en el tamaño de la COF potencia la asociación entre los niveles de testosterona y los comportamientos arriesgados. Por otra parte, Peters y col. (2014) constataron que los circuitos frontoparietales muestran una mayor activación después de que los adolescentes se enfrentan a consecuencias negativas asociadas a sus decisiones, en comparación con la exposición a consecuencias positivas, peculiaridad que desaparece a medida que aumenta la edad.
En resumen, el Modelo del Sistema Dual defiende la existencia de una capacidad disminuida en la autorregulación de los adolescentes, no a causa de un menor nivel de raciocinio, sino como consecuencia de una escasa maduración de las regiones cerebrales responsables del control consciente del comportamiento. Este modelo tiene profundas implicaciones para la concepción tradicional de la autorregulación en la adolescencia y también para otros procesos de toma de decisiones. Sin duda, las investigaciones futuras desde esta perspectiva orientarán el diseño de estrategias educativas que potencien mejores niveles de regulación comportamental en tan compleja etapa psicológica.
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